
Encontró sus labios
y la besó hasta el amanecer,
hasta que sus cuerpos se consumaran con el rocío de las flores.
Con un pequeño murmullo el mundo les enseñó el amor.
El mar, la luna y las estrellas se aferraron al calor.
Hoy el es su alegría, el color del día, la esperanza del futuro y la ventana a la paz.
Mientras cada día que pasa ella se aferra a sus poros
Y con el perfume del otoño comienza la aventura.